Consejo para las futuras Educadoras

La tarea del educador consiste no solo en educar, guiar y orientar al alumno, sino también en adaptarse a las distintas situaciones educativas y enfrentar los desafíos profesionales que se van presentando a lo largo de todo el camino como docente.

Por ello, en esta oportunidad queremos compartir con las estudiantes del profesorado de Educación algunos consejos que les pueden servir y les ayudarán en el fortalecimiento de la intervención docente.educadora

Consejo para las futuras educadoras

Como futuras educadoras es importante hacerse algunas preguntas: ¿cómo llegar a ser una buena docente? ¿Cómo fortalecer los conocimientos, estrategias y valores? ¿Cómo orientar la intervención docente? ¿De qué manera enfrentar los desafíos profesionales?

Fortalecer conocimientos

En primer lugar, una educadora necesitará fortalecer sus conocimientos, aptitudes y habilidades constantemente. La investigación, la actualización y el seguir formándose y aprendiendo le ayudarán a ser una buena educadora, con suficientes competencias como para lograr fortalecer su desempeño durante la intervención áulica.

Enfrentar desafíos profesionales

Otro de los consejos primordiales es saber enfrentar los desafíos profesionales. Para ello se requiere de una actitud positiva, seguridad y confianza en sí misma.

A la hora de estar frente a un grupo de niños se necesitará planificar con anticipación, teniendo en cuenta la diversidad existente en el grupo de alumnos y los conocimientos previos con los que cuentan; realizar una planificación flexible, prestando atención a las necesidades grupales e individuales de los niños y evaluar, observar y brindar seguridad a los niños. Sin embargo, nada de esto se puede lograr si el miedo paraliza o existe temor a cometer errores.

Estar segura de sí misma y tener confianza

Será fundamental enfrentar el miedo sin pensar demasiado en las opiniones de los demás colegas o familias, confiando y aprendiendo a manejar las limitaciones, actitudes e inteligencia emocional.

La mayoría de las personas, si no todas, le temen a lo desconocido o a lo nuevo; por ello es importante respirar hondo, sonreír y enfrentar la situación con buena predisposición.

Con suficiente confianza, una futura educadora puede convertirse en autoridad y cabeza de un grupo, por lo que es necesario trabajar la autoestima, fortaleciendo las capacidades y permitiéndose cometer equivocaciones.

Una elección que se debe recordar siempre

Recordar por qué se ha elegido ser educadora ayudará a seguir adelante con la labor docente. En este sentido, no solo se debe pensar en poder hacerlo, sino en querer hacerlo; ya que fue una elección tomada desde lo más profundo del ser.

Amar la profesión les enseñará a desarrollarse, a aprender de las experiencias y a superarse como personas.

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